Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Yo estudié en el Colegio del Sagrado Corazón. No aquí en Málaga, sino allí lejos donde me crié. Recuerdo que en mitad del vestíbulo de la entrada principal había una imagen del Sagrado Corazón. escudoTambién había otra en la capilla…

Recuerdo los primeros viernes de cada mes (los nueve primeros viernes) y que en el escudo, sobre una parte de un mapamundi (aparecía España en el centro y parte de Europa, África y América), había un corazón con una corona de espinas del que, por una herida, caían unas gotas de sangre. Encima estaba coronado por unas palabras en latín. Confieso que ahora he buscado su traducción y querían decir “Amante del Corazón de Jesús”.

Recuerdo la jaculatoria que repetíamos “Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío”…

Recuerdo las Eucaristías del colegio, la primera comunión en una parroquia cercana, la devoción al Sagrado Corazón, el himno con su grito de “corazonistas”, y otras cosas que nos enseñaban (o trataban de hacerlo) y nos decían… Muchas de ellas de otros tiempos, de la manera de entonces de vivir la fe y la religión…

100_9295Ahora veo que en la parroquia también tenemos una imagen del Sagrado Corazón, con los pies y el manto ennegrecidos de tanto roce, de tanta caricia, como la que había en mi colegio…

Y todos estos recuerdos me hacen pensar si no seguimos anclados a la devoción y no a lo que significa, si no seguimos estancados como yo a los recuerdos de la infancia: “Como yo hice (y más de una vez) los nueve primeros viernes, ya tengo el salvoconducto para San Pedro a la entrada; “Como el Sagrado Corazón es todo amor, me va a proteger, me va a librar de esto o de aquello, me va a conceder una ayudita extra…” Y a lo mejor, de tanto acariciarle los pies y el manto, perdemos de vista lo central, como en el escudo, que no es otra cosa que el corazón.

Jesús es amor. Dios es amor. Un amor que se nos da gratis, sin pedir nada a cambio. Y que precisamente porque se dio gratis a todos, especialmente a los más desfavorecidos, fue herido y sangró. Sangró hasta la muerte.

Ojalá en este día del Sagrado Corazón vuelva a nuestros recuerdos, a nuestra memoria, que Jesús es todo corazón, es todo amor. Un corazón que incondicional se nos vuelve a dar, una y otra vez (no nueve), las veces que necesitemos, que son tantas como las veces que nos apartamos de sus enseñanzas, de su mensaje. Que no es otro que dar ese mismo corazón: Amaos los unos a los otros como yo os he amado. Dad vuestro corazón como yo os doy el mío. Que en vuestro corazón tengan cabida todos, como TODOS estáis en el mío.

bondadLo importante del Sagrado Corazón no son los viernes, las jaculatorias o las imágenes, por muy bonitas que sean, por muchos recuerdos que nos traigan. Lo importante del Sagrado Corazón es precisamente eso: el corazón. Ese corazón que nos acoge y en el que tenemos que confiar. Y si de verdad confiamos, dejaremos que ese corazón bombee su amor al nuestro. Y a su vez nosotros seremos capaces de bombear amor a los demás. Sobre todo a los que más lo necesitan.

Porque aquél que tenía ese corazón tan grande, tan sagrado, ya nos lo dijo: “Cada vez que lo hicisteis con uno de ésos, mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis”. El resto quizás no sean más que recuerdos…

A mí me lo hicisteis fano

Esta entrada fue publicada en Cáritas, FESTIVIDADES, San Juan de la Cruz y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.